Ofrece IMSS a la población servicios de salud reproductivapara que logre una salud sexual efectiva.

El 4 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Salud Sexual.
Para garantizar la protección de los derechos sexuales de la derechohabiencia, el Seguro Social aplica normativas para asegurar un trato digno, incluyente y libre de discriminación, y atención prioritaria a los adolescentes.
A través del programa PrevenIMSS y en sus 3 Niveles de Atención de todo el país, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ofrece servicios de salud reproductiva y sexual, a derechohabientes y población en general, para que logren una salud sexual efectiva.
Se trata de lograr un estado de bienestar físico, emocional, mental y social en relación con la sexualidad, por medio del acceso a la información para la toma de decisiones conscientes, que prevengan enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados.
Así lo afirmó la doctora Arley Peñaloza Nolasco, coordinadora de Programas Médicos de la División Transversal de Salud Pediátrica y de la Mujer, quien destacó que con ello se busca contar con servicios de salud, además de un entorno social y normativo que protejan los derechos sexuales de las personas, desde la infancia hasta la etapa adulta. En conmemoración del Día Mundial de la Salud Sexual, que se celebra el 4 de septiembre, señaló que para brindar esta información y ponerla al alcance de la población, el Seguro Social utiliza diversos canales de difusión y estrategias comunitarias.


Entre estos canales, dijo, existen los módulos PrevenIMSS, las estrategias educativas ChiquitIMSS, Junior y JuvenIMSS, así como Envejecer activo.
La doctora Peñaloza Nolasco estableció que, para garantizar la protección de los derechos sexuales de la derechohabiencia, el IMSS trabaja con mecanismos de confidencialidad y privacidad, aplicación de consentimientos informados relacionados con el control de la natalidad; aplicación de normativas internas y códigos de ética institucional, para asegurar un trato digno, incluyente y libre de discriminación, y atención prioritaria a los adolescentes.
Indicó que los derechos sexuales de las personas garantizan que puedan tomar decisiones libres, informadas y responsables sobre su cuerpo y vida sexual, libres de violencia, discriminación o coerción.
Resaltó que más allá de estudios de laboratorio, existen indicadores claves para una salud sexual, tales como el bienestar físico (ausencia de infecciones de transmisión sexual o de disfunciones sexuales); autonomía y consentimiento (capacidad de decidir sobre su cuerpo, comunicar límites con claridad y participar en relaciones basadas en el respeto).
Además, vivencia de la sexualidad sin culpa, vergüenza, ansiedad, miedo o coerción, así como uso consciente de métodos de anticonceptivos y de protección, detalló.
Tener salud sexual, subrayó, forma parte de un proceso continuo que se adapta a las necesidades de cada etapa del desarrollo de las personas, por ello, va desde la infancia hasta la etapa de adulto mayor.