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Unidad de Quemados de “Magdalena de las Salinas”, referente nacional en atención al paciente gran quemado.

Se denomina gran quemado a un paciente que presenta más del 28 por ciento de superficie corporal quemada y puede incluir lesiones en la vía aérea.
El año pasado fueron atendidos más de mil pacientes de diversos estados del país.
Desde hace 27 años, la Unidad Médica de Alta Especialidad, Hospital de Traumatología “Dr. Victorio de la Fuente Narváez” del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cuenta con una Unidad de Quemados, donde un equipo
multidisciplinario brinda atención integral a pacientes con lesiones de diferentes grados de complejidad. La doctora Esperanza Paredes Mondragón, jefa de la Unidad de Quemados del hospital de Traumatología, conocido como Magdalena de las Salinas, destacó que este servicio se ha consolidado como un centro de referencia nacional para la atención integral de pacientes con quemaduras graves (gran quemado) a nivel nacional e incluso a nivel Latinoamericano.
Explicó que se denomina “gran quemado” a un paciente que presenta más del 28 por ciento de superficie corporal quemada y puede incluir lesiones en la vía aérea, condición que incrementa la complejidad del caso al afectar el intercambio de gases arteriales.

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“Recibimos pacientes quemados de todo tipo, desde quemaduras por escaldadura de segundo grado, producidas por el contacto con líquidos o agua caliente, hasta quemaduras eléctricas, que son las más complejas”, explicó la especialista.
Durante 2025 la Unidad de quemados recibió a más de mil pacientes provenientes de distintos estados de la República Mexicana, tanto por quemaduras recientes como por secuelas de lesiones anteriores; aproximadamente 15 por ciento correspondieron a casos de alta complejidad.
El inmueble cuenta con 17 camas para adultos, dos cubículos aislados con capacidad para dos pacientes cada uno, así como tres camas Clinitron diseñadas para mantener suspendido al paciente mediante microesferas y aire caliente, lo que favorece la recuperación de quemaduras ubicadas en espalda, glúteos y parte posterior de las piernas.
Además, dispone de dos quirófanos exclusivos y una tarja especial para realizar curaciones a pacientes que ya han sido sometidos a injertos y que no requieren de un proceso anestésico. En el área de Pediatría dispone de dos camas para niños y cuatro cunas con capacidad de adaptación, así como una tarja independiente para curaciones y personal de Enfermería especializado en la atención de pacientes pediátricos.
La doctora Paredes Mondragón explicó que la atención integral del paciente quemado requiere la participación coordinada de un equipo multidisciplinario integrado por Cirugía Plástica y General, Traumatología, Neurocirugía,
Urología y Terapia Intensiva, entre otras áreas. Con el objetivo de brindar un manejo oportuno, acorde con las necesidades clínicas de cada paciente.
Entre los procedimientos especializados que se realizan en el área destacan los colgajos, una técnica de alta complejidad que permite cubrir heridas mediante tejido sano que conserva su propio suministro sanguíneo, y que no se realiza en todos los hospitales que atienden pacientes quemados.


Xóchitl “N”, madre de un paciente de cinco años con una quemadura de tercer grado en uno de sus pies, destacó el acompañamiento recibido durante el proceso de recuperación.
“Nos explicaron que al ser una quemadura de tercer grado la evolución iba a ser lenta, han estado todo el tiempo con nosotros y le han explicado también a mi nene que todo lo que están haciendo es para que pueda estar bien, para que pueda caminar y hacer todas sus cosas otra vez”, relató.